2 verde ALIADA SOMBRA
Digamos que a pesar de todo hay esperanza de llegar a buen puerto. Que tenemos las claves en la mano, mi mano, ella soy yo misma, mi otro yo, mi megela. Mi aliada para bajar al inframundo, UNDERLIFE. Porque se necesita de la noche oscura para distinguir las luces siderales. Oscura es la noche, lo desconocido, la Sombra, la materia misteriosa que guarda la memoria de todos los tiempos posibles y nos permite saltar. La materia megelar de la que conocemos con nuestros sentidos limitados. Ambas nos sostienen y nos dan la vida. A veces creo que nuestra intención y disciplina las crean, o al menos las moldean; pero no es así. Intención y disciplina correctas, es decir la impecabilidad esa tan elusiva, lo que hacen es permitirnos deslizarnos con gracia por las ondas de menos resistencia. Esas son las reglas de #LaVuelta104, la orientación al solsticio que nos sincroniza con las Caminantes en pos de un proyecto personal, compartido o colectivo. Las intenciones combinadas se potencian, igual que las disciplinas, y así lo logramos más fácil. Esa es la teoría, piensa Blanca dispuesta a medias a emprender esta Vuelta a ver si por fin. Algo, cualquier cosa. A ver si por fin algo cambia en este fin de mundo continuado, prolongado desde su origen histórico hace 17 años, toda una vida. Toda su vida. Un fin de mundo aburrido, escuálido, donde un café cuesta tres millones cuando hay café, y hay que hacer colas interminables cuando llega el agua, la harina, o el azúcar; la gente cae muerta fulminada por la peste azul y se la cubre con una tela encerada mientras la cola sigue. Los gordos potentados asociados al Gobierno Amoroso pasan con sus rechonchas camionetas blindadas, con sus fornidos escoltas motorizados, con sus grandes pistolones a la vista. Ya no hay periódico porque no hay papel, pero en los basureros de los edificios acristalados, protegidos por cercas electrificadas y guardianes armados, se amontonan las cajas vacías y hediondas de ostras importadas y cangrejos antárticos. Que pase algo, piensa muy quedo Blanca mientras enciende su unidad de VR (un modelo obsoleto, descontinuado, que tardó meses en conseguir) para hundirse en UNDERLIFE.
Materia oscura: cuando lo que sabes no se corresponde con las evidencias de lo que existe.
Por ejemplo, de los 35 trillones de especies microbióticas que suponemos debe haber según evidencia, conocemos aproximadamente un millón. Nuestra ignorancia deriva tanto de su número e invisibilidad como a su capacidad de habitar toda suerte de condiciones específicas: ausencia de luz solar, escasez de nutrientes o aire, temperaturas extremas, salinidad, acidez o presión fuera de nuestra norma. Fondos marinos, tubos de lava, cavernas sumergidas bajo la mole de enormes montañas, la cúpula del módulo de observación a bordo de la Estación Espacial Internacional ISS. Una gran cantidad de especies desconocidas coloniza el organismo humano, contribuyendo en su fisiología de maneras insospechadas. Cierto virus parece ser responsable de protegernos contra la irritación intestinal. La evolución entera de la especie puede haberse debido a contribuciones simbióticas ocurriendo en el interior de nuestro cuerpo. Ciertas teorías sostienen que la aparición del sexo como estrategia reproductora basada en la carrera loca de la Reina Roja se originó en la combinación de un microorganismo dentro de otro. Cianobacterias, diatomeas, líquenes, musgos, hongos, virus que proliferan tranquilamente en todas partes. Sobre la nieve y los glaciares, la microalga Chlamydomonas Nivalis esparce sus esporas de color rojo-naranja cuyas densas floraciones pueden teñir laderas enteras de rosa delicado, watermelon snow; su presencia disminuye el albedo de la nieve (su capacidad para reflejar la luz).
Sigo preguntándome si la nieve que cae anormalmente sobre la ciudad postapocalíptica debe ser blanca, como uno de los tres colores de la trasmutación alquímica, o de un color derivado de la presencia de un microorganismo colonizador, sin que eso explique el fenómeno mismo.
La materia oscura, esas partículas que sabemos teóricamente que deben estar pero no sabemos dónde: eso es lo que se carga de intención y permite el salto. Es lo que le explican a Blanca en la librería Central Alicia, que sirve de tapadera al Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos—mejor dicho, a lo que queda de él en la clandestinidad—intentando explicarle los rudimentos del salto tS3. Claro que hay un manual de salto, pero ya era un libro de circulación extremadamente limitada y ahora yo en lo particular sólo conozco un ejemplar. El caso es que primero Blanca deberá ganarse su confianza, y esto sucederá gracias al anillo que encontró en el espejo del baño. Es una guía muy tenue, pero Alicia, líder del grupo, decide apostar por ella.
Por supuesto, la narración de la novela también sigue una estructura matricial en tS3: sacas una carta y lees un capítulo. Tu lectura será sólo tuya, a menos que sigas el orden de la orientación al solsticio. Hay un número finito de combinaciones, pero es un número muy alto. Además está el asunto de los trajes TxT y del solsticio según el hemisferio. Una vez sacadas tus 96 cartas (o las primeras 30 si solamente quieres leer el primer libro), toma en cuenta el traje que informa sus 12 cartas o días. Por fuerza te toca seguir #LaVuelta104 y orientarte hacia el cambio terrestre de la luz.
Blanca se ha dedicado a pulir las habilidades de su avatar en UNDERLIFE, a aprenderse los caminos (quien haya caminado por la montaña sabe que esta es una de las primeras habilidades puesta a prueba). Conoce las vías reales, los caminos por la montaña, los puentes sobre las quebradas—incluido el paso sobre el tronco—y todos los atajos. El camino más corto entre dos puntos no siempre es recto. Puede andar de noche y con lluvia, sabe hacer una lamparita con una lata y una vela. Sabe que quien lleva la linterna debe ir atrás, no adelante.
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