10 rosa MEMORIA DEL AGUA

Lo inconsciente se vuelve destino, dice Annabel que dice Jung: Reconocer lo que en tu memoria fluye hacia los tiempos. Lo líquido es lo que te emociona y en las lágrimas se encuentran hormonas variables según la emoción que las convoca. Lloramos ADN en esa agua que perdemos y que riega el mundo, sembrando nuestra memoria emocional.

Nadie pensó que habría que adaptarse tan rápido al mundo digital, y entonces llegó la peste azul como una bola de demolición. La viñeta aparece como apoyo visual en un congreso sobre educación y tecnología, realizado online vía Zoom y registrado en Youtube, justo el año en que todas las clases pasaron a formato digital para siempre. Fue el mismo año en que un café mediano costaba tres millones en una panadería, cuando anunciaron un cono monetario cuya denominación mayor era un billete de un millón. Los billetes recién salidos del banco se usaban para hacer guirnaldas de origami y artesanía para vender a los turistas sociales y sexuales. Pronto la nueva denominación pasaba a convertirse en valiosos parches en la ropa aprovechando su porcentaje de algodón, en sabias degradaciones de colores diferentes, como lo eran una vez—hace decenios, siglos, en otro milenio, antes del correo electrónico, antes de las impresoras genéticas capaces de recombinar el ARN de los virus y detener las pandemias, mucho antes del fin del mundo—las estampillas de papel encolado que se pegaban a los sobres de papel lamiéndolas y se enviaban a cualquier parte del mundo por correo, por avión, por barco, en bicicleta hasta el buzón de tu casa. Volaban de noche.

Llevaban como polizonte nuestro ADN en el reverso del papel.

Suficiente para la clonación; pero esta historia va por otros derroteros: trata del tiempo que ya no es una flecha ni se rige por la ley de acción y reacción, sino por reglas que obedecen movimientos espirituales. Hay que elegir una narradora. Escribo desde otro bunker, en medio de otra pandemia. Soy una cronista, registro las respuestas. Me peleo con una dislexia tardía. Soy un ejemplar obsoleto. Obsoleto y steam-punk no es lo mismo. Mi casa es el castillo móvil de Howl, mágica y llena de telarañas. La nostalgia es una emoción aplicada a la memoria.

Las distribuidoras online y siguiendo su ejemplo, también las librerías, ahorraron espacio de estanterías trayendo impresoras para imprimir inloco los libros por demanda. Ibas a la librería y te imprimían tu libro delante de ti, empastado y con carátula. Durante la peste azul, el confinamiento y las restricciones radicales volvieron obsoletos los libros impresos en pequeñas editoriales privadas.

Había que inventarse otra manera de contar historias. Esta historia se lee en tiempo tS3, saltando de una carta a otra. Esta historia es un diario que sigue un calendario ritual, el calendario de una secta digital. Nadie lo sabe, pero esta secta tiene su origen en el lejano y arcaico Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos, que en medio del giro del milenio y entre amenazas de un fin de mundo digital, había propuesto una cacería wiki de la onda sincrónica trazada a lo largo de la historia y reconocible por series de eventos destacados. Los varios operadores, diseminados a lo largo del globo y conectados por una intención común y un lenguaje secreto que iban dibujando con fechas, escudriñaban en las efemérides buscando patrones.

Comentarios

Entradas más populares de este blog